martes, 13 de abril de 2010

Manix

Estaba cursando mi primer cuatrimestre en la universidad, era mi primera clase un sábado, clase de contabilidad, nunca se me olvida, me senté atrás atrás con dos maes bien desaliñados. Al transcurrir de las clases me fui haciendo compa de los maes, especialmente de uno morenillo con el pelo despeinado. Terminé el cuatrimestre y no los volví a ver, ni sabía cómo se llamaban, solo eran compas de vacilar en conta.

Dos cuatrimestres después sin darme cuenta me volví a encontrar con ese morenillo despeinado, se llamaba Manfred, le decían Manix, pero casi no lo reconocía, resulta q se había vuelto hábil programando y ahora pasaba las clases callado poniendo atención.

Hicimos un proyecto juntos y nos fue muy bien, a tal punto q con el pasar de los cuatris no había proyecto q no hiciéramos juntos y no nos fuera bien. Conforme íbamos terminando la carrera, comenzamos a pensar lo q queríamos hacer en unos años. Manix y yo teníamos el mismo sueño q casi todos los jóvenes ambiciosos, formar nuestra propia empresa y ser exitosos.

Al tiempo, culminé el plan de estudio y salí de la U. Por cosas de la vida, Manix y yo terminamos trabajando en la misma empresa y en el mismo equipo de trabajo.

Siempre he podido confiar en Manfred, siempre ha sido un gran amigo. Hace pocos meses saliendo del trabajo le dije q quería contarle algo, quería contarle q iba a ser papá. Ese día él me dijo q él también quería contarme algo, q tenía algunos problemas legales q desde hace años le habían robado la tranquilidad. Yo lo animé y le dije q todo iba a salir bien, al fin y al cabo todo siempre sale bien…

Hace tres días Manfred como un valiente se entregó a la justicia. Debe descontar cuatro años en la penitenciaría. ¿Es realmente culpable de lo q se le acusa? Eso no me toca a mí decidirlo. Yo solo le pude decir: “vaya fuerte mop, 4 años no son nada y cuando salga va a poder estar tranquilo de nuevo, aquí todos lo vamos a estar esperando”.

Y esa es la historia de mi amigo Manix, me siento orgulloso de él, y si el Manix q va a salir de ahí se parece un poco al q entró hace tres días, no tengo duda de q va a ser uno de los profesionales más exitosos de este país.

Dios le dé fortaleza a todos los privados de libertad.

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