jueves, 5 de noviembre de 2015

Una noche de lluvia

Los árboles y sus copas irregulares en la noche con lluvia.
La niña corría con sus cuadernos, ya empapada pero aún sin barro en la ropa.
La casita de madera en el fondo, con una luz encedida adentro y el humo saliendo por la chimenea.
Cruzaba el bosque con miedo, abrazaba los cuadernos para que no se le cayera ninguno.
Ella solo quería llegar y calentarse, el día había sido largo, deseaba con todo su corazón que acabara ya.
Corrió lo más rápido que pudo con sus últimas energías, y al llegar al fondo, no había ninguna casita.



Eso


Verdad que soy difícil
Pero he sido para ti lo único profundo
También verdad que procuraba estar conmigo
Cuando estaba más confuso, confuso

Tú tratando de existir
Que me perdone el universo
Y yo guardándome el secreto
Que ya no quiero escuchar otro bolero más
Y tú empeñada en que querías ser feliz
Y yo sentir...

Eso, Sanz
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